LO NUEVO ES LO VIEJO

Vieja moda que no contamina

Por Denisse Sánchez

Tarde de invierno - Mi atuendo estuvo compuesto de una fabulosa gabardina negra de piel y un cuello de alpaca. Hermosa ventisca que le hacía los honores a tan bella pieza para lucirse por la ciudad. Acto seguido, fui atacada por un grupo de hipsters veganos, entre insultos y recomendaciones poco prolijas, sentí la amenaza del discurso pro animal con tintes sumamente ambientalistas.

Tiré una carcajada interna ante la ironía de ver a estos chicos con la última colección exhibida en vitrinas de Amancio Ortega.  ¡Vaya discrepancia! Entre pantalones de mezclilla, tirantes y camisas llenas de polímeros con colorantes contaminantes, hubo más de 7 mil litros de agua desperdiciada en cada par de jeans que esos chicos llevaban puestos.  La genuina herencia de mi bisabuela, callaba sus bocas al destacarse como la prenda de mayor durabilidad.

No fue la juventud, sino la ignorancia de estos chicos que con su “Fast Fashion” atacaban a los artesanos curtidores y talabarteros de aquellos años dorados en México. No fue su juventud, sino la ignorancia la que juzgaba la aportación de adquirir una estola en una humilde comunidad indígena del Perú muchos años atrás.

El mundo de la moda se ha encargado de posicionarse como un tema de hermosa trascendencia, le ha tomado décadas de trabajo y exposición para resaltar a los más destacados diseñadores como iconos de las tendencias y de la misma historia universal.

Sin embargo, la industria pertenece a la segunda más contaminante del mundo.

Recordemos a Maslow y su pirámide de necesidades (fisiológicas, seguridad, social, reconocimiento y autorrealización). El vestir no sólo se coloca en la base de requerimientos esenciales, sino que bien puede ubicarse en cada uno de los otros niveles. Una gabardina, por ejemplo, no sólo protege del frío, nos provee confort, aporta estilo, pertenencia a un grupo y bien pudiera culminar en la expresión más sublime y fina de un buen diseñador.

1937 - Imaginemos a la bisabuela de regia presencia ingresando al desaparecido “Cine Encanto” de San Rafael. Gabardina al suelo con un toque gótico nada característico de la época, aunque muy ad hoc al surrealismo del “Perro Andaluz” de Luis Buñuel. Estiloso y apropiado para encajar con el gremio.

Ahora que prestamos atención a la moda como algo infinitamente lejano a lo efímero, es muy importante descartar la equivalencia entre la adquisición de muchas prendas como objeto de deseo y la connotación de un estilo de vida exitoso. La moda no debe ser partícipe en la enajenación de la responsabilidad social y ecológica. Así que la nueva consigna es lograr que la sustentabilidad de la industria sea permanente en la pirámide antes descrita y trabajar en proyectos de alta costura con material reutilizable. Sacar lo viejo y darle un nuevo uso, porque diseñar es crear arte. Sin embargo, ningún arte habrá de prevalecer si se sigue contaminado con la elaboración de prendas de baja calidad.

2037 - Imaginemos a mi hija en sus “treintas” portando historia. Cinco generaciones, misma prenda, “Vintage” le llaman…

Ganadora Concurso Redact-arte

Denisse Sánchez, ganadora del 1er Concurso Redact - Arte

Denisse Sanchez

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