Marcó un antes y un después en la moda

“Sin duda se logró convertir en una ficha clave en la industria”

“La Dama del Imperio británico’’

La emperatriz británica de la moda nació un 3 de noviembre de 1949 en Londres y es considerada como la “La Dama de Hierro” de la industria. Se estrenó en el periodismo de moda a los 20 años, cuando fue contratada en Londres para Harper’s & Queen. En los setenta hizo parte de la revista Harper’s Bazaar y se trasladó a Nueva York. Tras encadenar diversos trabajos, en 1983 entró en la edición norteamericana de Vogue como responsable creativa. Su buen desempeño se vio recompensado con un puesto de directora de la edición británica que la devolvió, temporalmente, a la capital británica.

Wintour fue editora en jefe de la Revista Vogue Norte América, cargo que desempeñó desde 1988 hasta 2013 cuando fue nombrada directora artística de las publicaciones de Vogue, gracias a su talento a la hora de elegir fotógrafos, descartar páginas, financiar candidatos presidenciales o sugerir modistos a las grandes firmas. Ahora, a los 72 años, 29 de ellos al frente de Vogue, maneja su legado con precisión y desde una posición aún más fuerte.

Ha sido una pieza clave para reforzar las carreras de numerosos prominentes profesionales de la moda, incluyendo la generación de supermodelos de los años 90 y el diseñador Herb Ritts entre otros. A pesar de ser el ícono de la moda por excelencia, es fiel a su estilo tradicional y elegante basado en su corte de pelo “Bob” con flequillo, unas gafas de sol negras de Chanel, sus inseparables sandalias de Manolo Blahnik, los vestidos de corte recto por la rodilla  que son sus predilectos y unos abrigos, de corte similar, firmados por Oscar de la Renta, Chanel, Fendi, Givenchy o Prada.

Sin duda una mujer arriesgada y controvertida que marcó un hito en la historia editorial desde sus inicios cuando en su primera portada con la modelo Michaela Bercu mezcló un suéter de pedrería de Lacroix de $ 10.000 dólares con unos vaqueros de Guess de $50 dólares, uniendo la ropa de bajo costo con la alta costura

Bajo su mandato han aparecido en las portadas de Vogue primeras damas como Hillary Clinton y Michelle Obama, la plana mayor de Hollywood y hasta celebridades de la nueva era como Kim Kardashian, algo que sorprendió a todo el mundo, pero como ella misma lo aclaró, fue algo que no se puede hacer en todos los números, pues siempre trata de conseguir un equilibrio entre las portadas más tradicionales y algo que sea muy sorprendente, sin duda ha logrado que Vogue sea una autoridad, puesto que no puede ir demasiado por delante, ni tampoco demasiado por detrás; sabiendo exactamente cuándo es el momento oportuno para traspasar los límites.

En 2003, Wintour pasaría a la historia después de que una de sus asistentes, Lauren Weisberger, publicara el libro “El diablo viste de Prada”, una novela cuyo personaje central se inspiraba en ella. La adaptación cinematográfica, protagonizada por Meryl Streep, fue un éxito. Poco después, el documental “The September Issue” vendría a confirmar, de su propia boca, la mano de hierro con la que Wintour opera en la industria.

De ella se dice que tiene tanto poder que un solo gesto suyo puede levantar o hundir la carrera de un diseñador. Actualmente, mediante Vogue.com, lidera el cambio de paradigma de los medios de moda, ya que reconoce el  auge de la tecnología y como ha cambiado el trabajo de todos, lo que significa que ahora pueden hablar con los lectores a través de medios muy distintos. Anna  está  comprometida con elevar la moda a la categoría de arte, es por esto que organiza, junto al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, una exposición anual que se ha convertido en un verdadero acontecimiento mundial.

Su paso por la revista Vogue ha sido muy importante y ha marcado la historia de la moda de una manera positiva, tanto que este año fue nombrada ‘’Dama del Imperio británico’’ por la reina Isabel II debido a sus servicios a la moda y al periodismo.

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